Un evento adverso (EA) se define como un incidente derivado de la atención en salud que, de manera no intencionada, causa daño al paciente. Dicho daño puede variar en gravedad, desde leve hasta severo. Estos eventos suelen ser consecuencia de un error o una falla activa que ocurre de forma directa durante el proceso asistencial (Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, 2020).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) presenta la siguiente clasificación de los eventos adversos así:
Se debe considerar además la evitabilidad del evento adverso así:
La Secretaría Distrital de Salud de Bogotá en el año 2017 presentó la siguiente tabla de factores contributivos que son aquellas condiciones previas a que se cometa un error en la atención en salud:
Tabla de factores contributivos desarrollada en el marco del trabajo de seguridad del paciente en el año 2017 Secretaría Distrital de Salud Bogotá - OPS.
Los riesgos se deben gestionar a través de un plan de mejora, analizando el caso para evitar que se repita y hacer un seguimiento a nuevos casos.
El modelo de gestión del servicio farmacéutico establece que se debe contar con una matriz de riesgos de los diferentes procesos misionales, como la dispensación, entre otros.
Es el momento de revisar esa matriz de riesgos y hacer énfasis en los riesgos que pueden generar eventos adversos con los productos farmacéuticos en los pacientes y en la comunidad, una vez actualizado hay que socializarlo con el equipo de trabajo para que seamos proactivos y logremos reducir dichos riesgos.