Tema 5.
La seguridad del paciente

El personal que trabaja al servicio de la salud tiene como labor fundamental garantizar la seguridad del paciente la cual se define como la ausencia de accidentes o lesiones que pueden ser prevenibles y que ocurren durante el proceso de atención en salud, esto incluye las acciones, la estructura de los procesos asociados a la prestación de los servicios, los instrumentos y metodologías soportadas con evidencia científica, todo esto para lograr minimizar los riesgos a que se puede exponer un paciente durante una atención o un tratamiento médico.

Para la Organización Mundial de la Salud, OMS, el principio básico de todo servicio de atención en salud es, ante todo, no hacer daño, por eso los principios básicos de atención son la no maleficencia y la beneficencia, sin embargo, en muchas ocasiones no es posible lograr controlar todo y se pueden causar perjuicios graves a las personas y a la comunidad con grandes repercusiones en lo humano, ético, moral y económico que en muchos casos eran prevenibles.

Existen varios factores que pueden generar daños a los pacientes y se pueden producir en varios escenarios y niveles de atención, algunos están interrelacionados, entre ellos tenemos (OMS, 2023):

  • Factores sistémicos y organizativos: la complejidad de las intervenciones médicas, los procesos y procedimientos incorrectos, las alteraciones en la coordinación del flujo de trabajo y la atención, las limitaciones de recursos, la dotación inadecuada de personal y la adquisición de competencias;
  • Factores tecnológicos: cuestiones relacionadas con los sistemas de información sanitaria, como los problemas relacionados con las historias clínicas electrónicas o los sistemas de administración de medicación, y el uso indebido de la tecnología;
  • Factores humanos y comportamentales: mala comunicación entre el personal de salud, dentro de los equipos asistenciales y con los pacientes y sus familias, falta de trabajo en equipo, cansancio, síndrome de desgaste profesional y sesgos cognitivos. A estos debemos sumarle la falta de recurso humano idóneo y/o capacitado continuamente en los establecimientos farmacéuticos;
  • Factores relacionados con el paciente: poca cultura sanitaria, falta de implicación e incumplimiento terapéutico; y…
  • Factores externos: ausencia de políticas, incoherencia de las normativas, presiones económicas y financieras, y problemas asociados al entorno natural.

Para minimizar estos errores la Organización Mundial de la Salud (OMS) propone que los países asociados cambien el enfoque de la atención en salud hacia actividades proactivas que incluyan no solo las prácticas si no también las condiciones de los profesionales de la salud y para ello propone las siguientes estrategias:

  • Velar por que el personal directivo se comprometa con el aumento de la seguridad y crear una filosofía de trabajo que la priorice;
  • Potenciar la seguridad en el lugar de trabajo y la inocuidad de los procesos clínicos y quirúrgicos;
  • Mejorar las aptitudes de los trabajadores de salud y asistenciales y potenciar la comunicación y el trabajo en equipo;
  • Tener en cuenta las opiniones de los pacientes y sus familiares a la hora de formular políticas, realizar estudios y tomar decisiones en común; y
  • Establecer sistemas para notificar los incidentes relacionados con la seguridad de los pacientes a fin de aprender de ellos e introducir continuamente mejoras.

Aplico lo
aprendido

¿Es la seguridad del paciente una de nuestras políticas como empresa?

Si nuestra misión es contribuir de manera armónica e integral al mejoramiento de la calidad de vida individual y colectiva, es claro que la seguridad del paciente es la base de esa misión.

Revise con su equipo de trabajo que actividades se deben realizar para garantizar la seguridad del paciente con énfasis en la dispensación y las actividades de farmacovigilancia.

Establezca protocolos que incluyan listas de chequeo donde se pueda evaluar permanente al personal sobre estos procesos y diseñe mecanismos para proyectarlos hacia la comunidad.